El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel atacan Irán. Esa misma noche, la Guardia Revolucionaria declara cerrado el estrecho de Ormuz. Una semana después, Kuwait empieza a cerrar pozos porque ya no tiene dónde guardar su propio petróleo. Y en las gasolineras españolas, a más de 5.000 kilómetros, el litro empieza a subir.
Lo curioso es que España casi no compra petróleo allí. En julio, solo el 4,3 % del crudo que trajo vino de Oriente Medio. Y aun así lo estás pagando entero.
La explicación cabe en una frase: el petróleo tiene un solo precio para todo el mundo, así que da igual de dónde lo compres. Sustos como este ha habido muchos. Lo nuevo de 2026 es cuánto está durando.
En 30 segundos
- 1 de cada 5 barriles: por Ormuz, un pasillo de mar de 34 km entre Irán y Omán, salía una quinta parte del petróleo que consume el mundo.
- 4,3 % es lo que pesó Oriente Medio en el crudo que importó España en julio. En noviembre de 2025 era el 10,9 %. Hemos cambiado de proveedor y pagamos igual.
- El 14 de octubre el INE publica el IPC de septiembre, y de ese dato depende si la rebaja del impuesto de los carburantes en noviembre se queda en 20 céntimos por litro o baja a 13.
¿Esto no había pasado ya?
Sí, y varias veces. En noviembre de 1973, los holandeses paseaban por la autopista un domingo por la mañana: en bici, en patines y alguno hasta en coche de caballos. El Gobierno había prohibido conducir los domingos porque faltaba gasolina. Un mes antes, los países árabes productores habían cortado el petróleo a Estados Unidos, a Holanda y a otros aliados de Israel. En pocos meses el barril costaba cuatro veces más.
El arma tenía nombre: la OPEP, el club de países exportadores que se había fundado en Bagdad en 1960. Si se ponen de acuerdo en cuánto sacan, deciden el precio.
Desde entonces ha vuelto a pasar. En 1979 cae el sha de Irán y el petróleo iraní deja de salir. En 1990 Sadam Husein invade Kuwait y, al retirarse, su ejército quema cientos de pozos. Y en abril de 2020, con medio mundo encerrado, el petróleo de Texas llega a cotizar a -36,98 $ por barril: te pagaban por llevártelo porque no quedaba sitio donde guardarlo.

Pon todos esos sustos en un gráfico y sale un patrón. Casi todos empiezan con un corte de suministro en Oriente Medio. Y casi todos se acaban en meses: el precio sube, la gente consume menos, otros producen más y el Brent, el petróleo de referencia en Europa, vuelve a bajar.
En 2026 se ha cumplido la primera parte. La segunda, todavía no.
Si España casi no compra allí, ¿por qué lo pago yo?
Primera sorpresa: el mayor productor de petróleo del mundo no es Arabia Saudí. Es Estados Unidos, con 13,6 millones de barriles al día en 2025.

Pero producir más no es lo mismo que mandar en el precio. Ahí manda la OPEP+, que desde 2016 suma a Rusia al club. Pactan cuánto petróleo sale al mercado, y la voz que más pesa es la del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán.
Este año hay un detalle más. Cuando el mundo necesita petróleo con prisa, tira de la capacidad sobrante: pozos preparados que se pueden abrir en semanas. Antes de la guerra, casi toda estaba en Arabia Saudí y en Emiratos. Es decir, dentro del Golfo, detrás de Ormuz. El petróleo de reserva que podía tapar el agujero estaba justo al otro lado del estrecho que se acababa de cerrar. El tablero se ha movido tanto que en mayo Emiratos dejó la OPEP.
¿Y España? Casi no produce petróleo. Lo compra fuera y lo refina en casa, en las refinerías de Repsol, Moeve y BP. Y en pocos meses ha cambiado de proveedor.

Entonces, ¿por qué pagamos igual? Imagina el petróleo como una piscina enorme con muchos grifos. Da igual de qué grifo llenes tu cubo: si se cierra el más grande, baja el nivel para todos. Cuando Asia se queda sin el crudo del Golfo, sale a comprarlo a Brasil, a Estados Unidos o a África, que son los mismos que nos venden a nosotros. Y puja más alto. Por eso no importa de dónde compres. Importa cuánta agua queda en la piscina.
Y este año, de golpe, ha faltado una quinta parte.
¿Qué ha pasado en Ormuz desde febrero?
Una guerra con una tregua en medio y una calma en el precio que duró una semana. En los primeros días, el barril tuvo la mayor subida semanal de la que hay registro. El 11 de marzo, los países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) soltaron la mayor reserva de emergencia de su historia, y no bastó.

La guerra en seis fechas:
| Fecha | Qué pasó | Brent ese día |
|---|---|---|
| 27 feb 2026 | Último día antes de la guerra | 71,32 $ |
| 7 abr 2026 | Máximo del año, con Ormuz cerrado | 138,21 $ |
| 17 jun 2026 | Trump firma en Versalles un memorando con Irán y Ormuz se reabre | 80,33 $ |
| 2 jul 2026 | El barril vuelve al nivel de antes de la guerra | 68,53 $ |
| 15 sep 2026 | Con el oleoducto saudí que esquivaba Ormuz cortado, solo cruzan el estrecho 4 barcos de mercancías | 130,80 $ |
| 29 sep 2026 | Último dato publicado por la EIA | 113,96 $ |
Entre medias hay mucho más. Un alto el fuego el 8 de abril con Pakistán de mediador, que se rompe cuando fracasan las negociaciones de Islamabad. El bloqueo de la marina de Estados Unidos a los puertos de Irán. Ataques a tres mercantes el 8 de julio y, una semana después, el bloqueo otra vez en marcha. Drones lanzados desde Irak contra el oleoducto saudí Este-Oeste el 11 de septiembre. Una oferta de Irán en la ONU para reabrir el estrecho a cambio de levantar sanciones y bloqueo, que Trump rechaza. Y cinco incidentes con barcos en Ormuz en un solo día, el 5 de octubre.
La guerra la pagan también los que no la eligieron. En junio, la Organización Marítima Internacional contaba 46 ataques a barcos y 14 marinos muertos, y unos 20.000 marinos seguían atrapados en barcos que no podían salir del Golfo.
¿Cómo está hoy el grifo? Según la agencia de energía de Estados Unidos (EIA), en mayo había 10,9 millones de barriles al día parados en el Golfo. En septiembre, 4,8. El grifo gotea, pero no corre. El precio del petróleo en vivo lo tienes en Mercados.
¿Cuánto de mi litro es petróleo?
Menos de lo que parece, pero lo bastante para notarlo. Hay una regla fácil: cada 10 $ que sube el barril son unos 7 céntimos más por litro en el surtidor, con el IVA incluido. Es una cuenta propia: un barril tiene 159 litros, así que 10 $ son 6,3 centavos de dólar por litro; a 1,12 $ por euro y con el 21 % de IVA, salen unos 7 céntimos.
A finales de septiembre, llenar un depósito de gasóleo de 55 litros costaba unos 28 € más que un año antes, según La Razón.
En cada litro, además del crudo, pagas el refino, el transporte, el margen de la gasolinera y, sobre todo, impuestos. Y aquí España tiene una rareza.

Nuestro impuesto fijo por litro, 0,47 €, es más bajo que el de Francia (0,67 €) o el de Alemania (0,82 €, contando el recargo por el CO₂). Suena bien, pero tiene truco: si el impuesto fijo pesa menos en el precio, el petróleo pesa más. Así que cuando el barril se dispara, en proporción, el surtidor sube más aquí. Y el IVA es un porcentaje, el 21 %, que se cobra encima de todo lo demás: cuanto más cara la gasolina, más ingresa Hacienda.
Para amortiguarlo, el Gobierno ha bajado el impuesto 20 céntimos por litro en octubre. Pero la rebaja va menguando: 13 céntimos en noviembre y 6 en diciembre. Salvo que se cumpla una condición.
Lo que no cupo en el vídeo: el dato del 14 de octubre
La condición está en el Real Decreto-ley 25/2026. Si en septiembre el IPC de la gasolina o el del gasóleo sube más de un 15 % sobre septiembre del año anterior, la rebaja de noviembre se queda en 20 céntimos para los dos carburantes, y la de diciembre en 13. Basta con que lo supere uno de los dos. Y si en octubre alguno vuelve a superar el 15 %, su rebaja de diciembre también se queda en 20.
El INE publica ese dato el 14 de octubre. ¿Cómo llegamos? Así iban los dos en agosto:

En agosto, el gasóleo subía un 30,3 % sobre un año antes y la gasolina un 16,9 %. El gasóleo lleva desde marzo por encima del 15 % casi todos los meses. La gasolina lo ha pasado por primera vez en agosto. Con el barril de septiembre por encima del de agosto, el listón no parece difícil de pasar. Pero el dato manda, y el dato es el del 14.
¿Cuánto te juegas tú? Si el 14 de octubre ninguno de los dos supera el 15 %, la rebaja de noviembre baja de 20 a 13 céntimos: son 7 céntimos más por litro, que con el 21 % de IVA se quedan en unos 8,5 céntimos. Con un depósito de 55 litros, unos 4,66 € más cada vez que llenas. Es un cálculo propio, con el mismo precio antes de impuestos y sin contar lo que haga el barril de aquí a noviembre.
El IPC de cada mes lo tienes en Economía.
¿Y cómo se sale de esto? Despacio. La salida rápida es un acuerdo que reabra Ormuz: en junio ya vimos que, con una tregua, el precio cae en cuestión de días. Las reservas de emergencia ayudan, pero solo compran unas semanas. Y queda la salida que nadie quiere: que el petróleo caro haga que el mundo consuma menos. Eso ya está pasando.
Mi lectura
España no puede elegir dónde estalla el mundo. Pero sí puede elegir cuánto le duele.
Primero, los impuestos. Una rebaja de tres meses que se retira por tramos es un parche: llega tarde y se va pronto. Yo prefiero impuestos más bajos y estables, que no dependan del titular de cada mes. Y que Hacienda no salga ganando, por la vía del IVA, cada vez que el barril se dispara.
Segundo, la dependencia. No tenemos petróleo y no lo vamos a tener. Lo que sí tenemos es energía propia que ya funciona. Este verano, el propio Gobierno alargó la vida de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, y lo justificó por la incertidumbre de esta crisis en los mercados de la energía. Para mí la conclusión es clara: la nuclear no es el problema, es parte de la solución. Y cuanto más electrifiquemos el transporte, más va a importar de dónde sale nuestra electricidad.
Ormuz mide 34 kilómetros. Tu depósito, 55 litros. Este año hemos aprendido que están conectados.